Cada vez hace más frio, el sol cada vez esta más lejos, y las constelaciones más cerca, cada vez duele más la herida de mi piel, son cada vez más contactos en tu mensajero, y cada vez son menos las palomas que liberan tus dedos. Palomas que no saben llegar a mí, pues ya tienen un nuevo puerto donde naufragar.
Mi posesión más valiosa? Un maletín lleno de videos de muy baja resolución.
Y es que no tengo más. Hoy solo te tomo fotos a las fotos que has subido, o han subido de ti.
Hoy mis dedos solo alcanzan a recoger las lágrimas de los cristales fríos que lagrimean con el vaho de un ser más deprimido que deprimente.
Hoy solo disfruto de los besos de las parejas que en el trajín del día se cruzan por mi vista, y ya no somos más aquella pareja de ejemplo de lucha y supervivencia, solo somos dos desertores más de la guerra que buscaba la libertad.
El frio lacerante me grita cada noche en la espalda tu ausencia, y cada noche duele como si fuera la primera vez que te necesite para dormir.
Acaso seré el primero que siente estas llamas de dolor que me abrazan por dentro, consumiendo todo? Y si alguien más lo ha sentido, como le hizo para sobrevivirlo, para doblar esta esquina y seguir vivo del otro lado? O al menos llevar dentro algo que aun valga la pena…
Y es que no tengo más. Hoy solo te tomo fotos a las fotos que has subido, o han subido de ti.
Hoy mis dedos solo alcanzan a recoger las lágrimas de los cristales fríos que lagrimean con el vaho de un ser más deprimido que deprimente.
Hoy solo disfruto de los besos de las parejas que en el trajín del día se cruzan por mi vista, y ya no somos más aquella pareja de ejemplo de lucha y supervivencia, solo somos dos desertores más de la guerra que buscaba la libertad.
El frio lacerante me grita cada noche en la espalda tu ausencia, y cada noche duele como si fuera la primera vez que te necesite para dormir.
Acaso seré el primero que siente estas llamas de dolor que me abrazan por dentro, consumiendo todo? Y si alguien más lo ha sentido, como le hizo para sobrevivirlo, para doblar esta esquina y seguir vivo del otro lado? O al menos llevar dentro algo que aun valga la pena…
No hubo forma de advertirle a Lolita acerca del demonio rojo, ni de dónde termina esa historia de rebeldía que consigue terminar la vida de esa ninfula y su único y verdadero amante, vuelto loco en el más asqueroso manicomio.
Y este mes pesa lo de ocho siglos que se cumplen desde la cita de los ángeles, inmortalizada en aquella glorieta. Y sin saber cómo seguir, sin rumbo ni norte, y extraviado del sur, hoy inicio la recta final del año mas caótico y conflictivo que jamás pude imaginar. Sabía que habría cambios, los presentía, pero jamás imagine que llegaría a este mes sin tu mano sosteniendome tan fuerte que dolían los nudillos.
“Va a hacer falta un buen otoño, tras un verano tan largo…”
Duele como nunca nada antes. Y lo único bueno de escribirse a uno mismo es no tener que recurrir a elegantísimos y modismos para adornar tanto la cruda verdad.
Y hablar de escribir me recuerda una advertencia que tengo para todos ellos:
Y hablar de escribir me recuerda una advertencia que tengo para todos ellos:
“Malditas bestias de ultramundo, intentando legitimizar sus coplas con plumas de ángel. Hay de ustedes si terminan por quemar esas alas con su ignorancia y poniendo precio a lo invaluable que es una mente libre (libre de ustedes principalmente), porque hallaran una espada que sea capaz de derribar su tugurio de mala muerte, ardiéndolo en mil llamas purificadoras que les recuerden cada segundo del resto de sus miserables vidas que esa mujer tiene quien la defienda…” (RZL)
Poco a poco el día me ha consumido, como el año que jamás olvidare, como inicia el mes que era nuestro. Poco a poco solo recuerdo los recuerdos que viven aprisionados en mi cabeza, los mismos que de vez en cuando salen a presión, como el humo de una olla express, opacando y quemando todo a su alrededor, dejando la piel hirviendo, con las venas ardiendo en deseos por vivir cosas para recordar, y no solo recordar lo que fue.
“La rabia amarga/ no se es fiel con la razón sino con el alma/ abrazados pienso en ti, es que tengo miedo/ pierdo a pulso el corazón, no te miento/desesperado en el andén de tus ojos/hojas secas que al pisar me van contando mi soledad/el silencio viene y va, trae sonidos de ciudad…”
Las células mensajeras que antes nos unieron, de hoy en adelante solo hablaran con los ojos, y el cajón donde aprisiono tan celosamente los años del corazón a flor de piel se llenara de polvo tanto como aquel maletín del que te hable, que posee los últimos restos de deseo que alguna vez inundaron tu regalo, y algo más.
Y no me despido de septiembre, solo le doy la bienvenida como se merece llegar un mes que en algún tiempo fue magia a su paso, y hoy solo es el ir y venir de silencios incómodos, mezclados a sueños aletargados, aderezados con amargos relámpagos de imágenes que no vi, pero sé que suceden entre tu piel, y la de él.
“Cada mañana, septiembre duele tu recuerdo al despertar, y te deseo septiembre, aunque sé que nunca volverás…”
Seas bienvenido, maldito y bendito mes donde todo fue posible, incluyendo tu llegada y tu partida. Los hijos de la noche te dan la más amarga y cordial de las bienvenidas. Se bienvenido como es bienvenido el negro a mi vida, que desplaza al azul que un día vestí por amor a tu rosa. Porque hay cosas que cambian, pero hay otras que no…
Voy de negro, y de negro me veras….
Para despedirme, te diré un acertijo, y sé que el día que lo resuelvas, ese día será un poco mejor septiembre, sin tantos lamentos porque pudo haber sido, y no fue.
“Esperas un tren. Un tren que te llevará muy lejos. Sabes donde esperas que te lleve el tren. Pero no estás segura de eso. Pero no importa… ¿Cómo puede no importarte donde te llevará el tren?...”
V. Raziel P.
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