Caballero en edad de merecer, con un pelo de tonto, cuatro canas, el pasado no resuelto y muchas ganas ya sabe usted de qué.
Informal, ilustrado, manejable más amigo de gatas que de perros. Con dos ulceras y una inexplicable mala salud de hierro.
Solicita con fines poco serios
señora aficionada al adulterio
o señorita de entre quince y cuarenta
(si no los aparenta).
Las cartas a: Calle melancolía, hoy Avenida Negrete s/n. Con foto que prefiero de cuerpo entero y sola, a vuelta de correo irá la mía con traje gris y más chulo que un gánster porque la tengo, como le diría: más larga que Pinocho…
Se aceptan:
feministas sin pancarta, cursis enamoradas del amor o pesimistas hartas de estar hartas de decirme que no.
(Igual me da mujer de mala nota, especialistas en Borges o el Marqués, si no vienen tocándome con Cuauhtémoc Sánchez las pelotas.)
Dispuesto a todo incluso a defraudarle, alérgico a la infidelidad y al reloj con un precoz talento para el arte de la enamoración.
Las cartas: a paraíso fugaz, hoy travesía de mi alma por el desierto, con dos fotografías del último verano, a vuelta de correo irá la mía, donde aunque no tan flaco y pálido destaco por tenerla más corta todavía que un lunes sin tabaco.
>>Anímense: monjitas de clausura
>>Absténganse: fanáticas y abstemias
(la pasión con controles de alcoholemia no me la pone dura.)
Podrán buscarse amantes de ocasión cuando la decadencia lo aconseje que traigan referencias y se dejen ganar al ajedrez.
A las interesadas aseguro: máxima indiscreción, ninguna prisa, buena conversación, besos con risas y noches sin futuro.
Cartas: al bulevar del mal vivir, también llamado de los sueños rotos,
adjunte un par de fotos de frente y de perfil, a vuelta de correo irá la mía con pose de poeta parnasiano ufano de tenerla todavía más dura que Don quijotito (el de la mancha)…
Informal, ilustrado, manejable más amigo de gatas que de perros. Con dos ulceras y una inexplicable mala salud de hierro.
Solicita con fines poco serios
señora aficionada al adulterio
o señorita de entre quince y cuarenta
(si no los aparenta).
Las cartas a: Calle melancolía, hoy Avenida Negrete s/n. Con foto que prefiero de cuerpo entero y sola, a vuelta de correo irá la mía con traje gris y más chulo que un gánster porque la tengo, como le diría: más larga que Pinocho…
Se aceptan:
feministas sin pancarta, cursis enamoradas del amor o pesimistas hartas de estar hartas de decirme que no.
(Igual me da mujer de mala nota, especialistas en Borges o el Marqués, si no vienen tocándome con Cuauhtémoc Sánchez las pelotas.)
Dispuesto a todo incluso a defraudarle, alérgico a la infidelidad y al reloj con un precoz talento para el arte de la enamoración.
Las cartas: a paraíso fugaz, hoy travesía de mi alma por el desierto, con dos fotografías del último verano, a vuelta de correo irá la mía, donde aunque no tan flaco y pálido destaco por tenerla más corta todavía que un lunes sin tabaco.
>>Anímense: monjitas de clausura
>>Absténganse: fanáticas y abstemias
(la pasión con controles de alcoholemia no me la pone dura.)
Podrán buscarse amantes de ocasión cuando la decadencia lo aconseje que traigan referencias y se dejen ganar al ajedrez.
A las interesadas aseguro: máxima indiscreción, ninguna prisa, buena conversación, besos con risas y noches sin futuro.
Cartas: al bulevar del mal vivir, también llamado de los sueños rotos,
adjunte un par de fotos de frente y de perfil, a vuelta de correo irá la mía con pose de poeta parnasiano ufano de tenerla todavía más dura que Don quijotito (el de la mancha)…
Anuncio leído de principio a fin, encantador y poético.
ResponderEliminarUn anuncio que llama la atención, alguien responderá?