martes, 16 de agosto de 2011

Defensa del trovador.


Empuño con fuerza mi lanza cortante, porque solo hay una forma de escribir, y es tomando por el mango, y no por el filo, la espada de la verdad.
Cantar y escribir es difícil, porque hay que querer la verdad mucho más que a las mismas letras. Quien quiera que lo defienda de si, empiece por defenderse de mí, y quien no quiera leer, se levante y se marche o me censure la letra sin más…
Y cuando acabe este texto, a pensar cada cual lo que le dé su real gana, sea bien o sea mal,
porque sino para que es que se escribe sino para revolver todo al escribir…
Y que mejor forma de mezclar todo en esta agudísima defensa de mis trovadores, si no con las palabras de ellos mismos, de los grandes, de los reales, de los que no son bufones oportunistas que le han puesto precio a su cabeza. Si, hablo de todos los demás, incluyéndote, la que pudo olvidar que estrechó la mano de Sinatra.

>No pinta el que tiene ganas, sino el que sabe pintar.
>Yo no canto con el pico, si no siento con el cuero.
>no me interesa el paquete sino lo que traigo dentro.
>Si lamentablemente tienes que mendigar, llama solo a las puertas de las grandes casas.
>Prefiero seguir a pie, y no en caballo prestado. (Alguien, por una manzana pa ´siempre quedo endeudado)
>Yo quería cantar encapuchado, y después confundirme a vuestro lado, aunque así no tuviera amigos y citas, ni algún que otro favor de una chica bonita…
>Si ya conozco el camino pa´ que via de andar al costado (Si la libertad me gusta, pa´ que via de vivir de esclavo)
>Porque el que acepta un halago, empieza a ser dominado (El hombre le hace caricias al caballo… pa´ montarlo)
>El cantante debe traicionar a su público…
>Yo bailo con mi canción, y no con la que me tocan.
>Lo primero que debe tener un buen cantor es buena memoria…
>Yo quiero, tu quieres, él puede. (Yo miro)
>Aquel que no sabe habla mucho, aquel que sabe habla poco, por eso a la que yo quiero me basta con verle los ojos…
>En tiempos obscuros nacen falsos profetas. (El asesino sabe más de amor que el poeta)
>El corazón del tonto está en su lengua, mientras que la lengua del sabio está en su corazón.
>Yo tengo dos enemigos, pues dos puntas tiene el mal: aquel que pisa a otro, y el que se deja pisar.
>No me importa tu dinero, prefiero mi independencia. (Si pa´ tener un sombrero hay que alquilar la cabeza)
>Ni el oro de tu bolsillo, ni la seda del pañuelo, ni tu plato, ni tus latas son el camino del cielo. (Tenés demasiado peso para poder alzar el vuelo)
>Y nunca ha faltado quien le ponga el precio al silencio, al tiempo, a la luz, a la paz, al derecho ajeno, y al respeto mismo, a la piel, al vicio o a la libertad. A la sinceridad, a la complacencia, al mar, a la ciencia, y hasta a la verdad…
>Vendí por amores, y no por dinero mi alma a Belcebú.
>Hay quien aspira a Sabina, y se queda en Osceransky, quien sueña con Filio, y se atasca en Arjona, quien anhela a Silvio, y tiene que conformarse con Milanés.
>Y sal ahí, a defender el pan, y la alegría, y sal ahí, para que sepan: que esta boca es mía.
>Hasta donde debemos practicarlas verdades? hasta donde sabemos? Que escriban pues la historia (su historia) los hombres del playa girón!
Si hoy yo golpeo a tu puerta, no te confundas, golpeo para salir…
Yo no hablo por rencoroso, tampoco por egoísta, y menos por ser tu esposo, sino por ser tu psicoanalista.
Y es que como advertirte que No hay billete de vuelta una vez que se toma el tren que lleva al apeadero de Babel.


Si no hablo con mis palabras es porque sé dónde está el norte, se quien es quien en este escenario. (Raúl campos.)
Y mientras los ultra cuerpos
subidos a estrados recitan sermones,
hay quien nos dice que no es tiempo
para hablar de la utopía
ni de revoluciones,
que es un anacronismo cantarle a la trova,
nombrar a Guevara
y mientras golpean tu fe
y tu futuro en su fragua.

Y en estos días el que escribe,
consciente del privilegio
de nacer en esta orilla,
cree que aún este será el tiempo
del ángel temeroso que suspira,
átomo que gira en solitario,
alienígena nacido en esta tierra,
del sueño sublime, en fin,
del hombre y la mujer que buscan
otro mundo posible


Y en el coro de babel, comienza a afinar una recien llegada…

y cómo huir
cuando no quedan
islas para naufragar
al país
donde los sabios se retiran
del agravio de buscar
labios que sacan de quicio,
mentiras que ganan juicios
tan sumarios que envilecen
el cristal de los acuarios
de los peces de ciudad
Que perdieron las agallas
en un banco de morralla,
en una playa sin mar
.


Para terminar mi defensa, aqui os dejo un video de Alejandro Filio, la cancion se llama: "el reino de los ciegos"   (con su nueva reyna...)                                        


“Y ahora, perdonadme señores que interrumpa este cuento que les estoy contando, y me vaya a vivir para siempre con la gente sencilla…”
                                                                           Raziel!!

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